viernes, 13 de agosto de 2010

Disculpen uds.

"El que (h)ama mucho, habla poco"

Baltasar de Castiglione (1478-1529)

domingo, 11 de julio de 2010

Der Wanderer

Camino.
Y lo hago con cierto hartazgo.
Los pies se suceden en cierta
armonía mística, que francamente
me importa un carajo.
Camino.
Pero no camino de una forma
schubertiana, sino que más bien
me arrastra la pereza de la vida.
Caminas.
y no te queda más remedio que andar
pensando en los destinos.
Y cuando te hartas de esperar,
caminas.

sábado, 3 de julio de 2010

El Extranjero III

Escupiendo en el lavabo
mientras las manos
se remojan en el agua,
intentando evitar los adjetivos
te miras en el espejo, y
te arreglas un poco el pelo.
De fondo suena Ligeti, porque
te gusta hacerte el entendido
y de paso joder a los vecinos.
Un plato aceitoso, (lo siento
por el adjetivo) y en él,
se ahoga un tenedor.
Maldito existencialismo.

sábado, 12 de junio de 2010

2

yo en tus ojos.
-clarea el día-
o falta poco,
porque ya lo noto.

viernes, 11 de junio de 2010

1

Te miro y me sonrío.
Me gusta sonreírte
porque me crees
un maldito vicio.

lunes, 7 de junio de 2010

Tres días sin levantar la mirada de un papel.
y aunque el aviso me lo dé
el terrible dolor en la cabeza,
el fin no llega, ya sabéis,
es un alivio (el dolor), al menos paro.

Paseo como un gato por la casa, me relamo.
¿No se ve el techo un poco más bajo hoy?
Pero los gatos no piensan,
y por eso me duele la cabeza, ya sabéis,
la soledad del onanismo, al menos las canciones son bonitas.

sábado, 5 de junio de 2010

¿Por qué los que nos abandonáis,
amigos lejanos, muertos,
amantes nuestros, en fin,
todos,
no os preocupáis jamás,
ni os habéis preocupado,
de dejarnos aquí, entre estos muros,
entre los cielos y los mares,
solos?

Desfilando, unos y otros
por las vidas,
¡qué coño!
por las tristes vidas,
de los que nos quedamos.

Alguna vez puede que pase yo también
por alguna miserable vida,
y sea otro el que ponga los ojos en la puerta,
de pie o sentado en el borde de la cama,
en fin, otro viajero más
que recordará como algo soñado
las noches y los encuentros.

El olvido nos es ambivalente,
es dulce y es cruel, como la muerte
cuando nos entierra las miradas,
cuando sólo nos deja los hechos.

¿Por qué nos abandonáis,
amigos, muertos y amantes,
y nos dejáis confiando
con luces de esperanza en las miradas,
con el vacío de ser amados,
y con el deseo maldito en las entrañas?