viernes, 10 de septiembre de 2010
magma épico-simbólico
Se fue agosto y ahora llueve por las noches tanto fuera como dentro sangran los ojos y buscan en las charcas las risas y las manos rascan los dorsos de la vida y cuando las entrañas se alegran de nuevo los peces que nadan en ellas saborean el aire en el agua y sus miradas me apaciguan como si abrieran puertas al abismo y te veo allí de pie en el mar tocando un clave de campanas amarillas mientras imaginas ocasos lunares por el sur en la vida y el calor de la luna austral en las costas de arenas en las palabras que en la sal en los en
martes, 7 de septiembre de 2010
Der Wanderer II
En el campo rojo
los libros se desparraman
manchándose de sangre.
Del amor chocante
de los sodomitas
se cierran los ojos en lágrimas.
No hay maleta ni sombreros,
ni gestos hoscos.
Sólo hay manos en los bolsillos
y luces que se encienden y apagan.
En el campo rojo
campo entristecido de llantos,
El caminante sin ojos se pierde
en laberintos de libros sangrantes.
los libros se desparraman
manchándose de sangre.
Del amor chocante
de los sodomitas
se cierran los ojos en lágrimas.
No hay maleta ni sombreros,
ni gestos hoscos.
Sólo hay manos en los bolsillos
y luces que se encienden y apagan.
En el campo rojo
campo entristecido de llantos,
El caminante sin ojos se pierde
en laberintos de libros sangrantes.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Dear boy!
Estúpidas sonrisas.
El optimismo.
Nos reímos en la vida
y de la muerte.
Los estúpidos dolores
me dan risa, sí,
aunque sean llamas
que me dejen reducido a la nada.
Somos todos "Cándidos",
misericordiosos, inocentes,
nos reíamos incluso
cuando a Pangloss le llegó la muerte.
Nos burlamos de todos, en silencio,
por música, por literatura, por promesas.
Victorias gigantes celebradas con silbidos en la calle.
Como Dmitri y su novena,
Nos burlamos de la mano de la muerte,
y del fin, por eso seguimos vivos,
porque todo da igual, y en la balanza
no pesamos, ni iremos al infierno,
Ni al cielo, ni al limbo (porque ya no existe,
ejem, otro paréntesis (¿dónde irán ahora los niños no bautizados?)),
demasiado es ya cargar con ese conocimiento
como para seguir pecando.
¡Disfruten las almas hasta que se marchiten los cuerpos!
El optimismo.
Nos reímos en la vida
y de la muerte.
Los estúpidos dolores
me dan risa, sí,
aunque sean llamas
que me dejen reducido a la nada.
Somos todos "Cándidos",
misericordiosos, inocentes,
nos reíamos incluso
cuando a Pangloss le llegó la muerte.
Nos burlamos de todos, en silencio,
por música, por literatura, por promesas.
Victorias gigantes celebradas con silbidos en la calle.
Como Dmitri y su novena,
Nos burlamos de la mano de la muerte,
y del fin, por eso seguimos vivos,
porque todo da igual, y en la balanza
no pesamos, ni iremos al infierno,
Ni al cielo, ni al limbo (porque ya no existe,
ejem, otro paréntesis (¿dónde irán ahora los niños no bautizados?)),
demasiado es ya cargar con ese conocimiento
como para seguir pecando.
¡Disfruten las almas hasta que se marchiten los cuerpos!
Un día despiertas
y te sientes enjaulado
en tus cincuenta y tres metros cuadrados.
Te vuelves un animal desesperado
al que le cuesta cada vez más respirar
cuando recorres el pasillo.
El aspecto de tu vida te deprime.
Los pomos de las puertas,
las persianas, los enchufes.
No soportas los muebles viejos, ni los nuevos.
No te acostumbrarás a esta casa nunca.
Porque no es tu casa.
Tú no tienes.
Tu triste vida está en tu mesa,
con los pedazos de tu corazón,
Tu mente, tus deseos.
Todo se coloca en posición
para empezar de nuevo.
Y otra casa, y otros sueños.
El nudo de tu estómago está ahí,
con tus recuerdos y su pena.
Y te ríes, porque no lo entiendes.
Cenizas a las cenizas.
Nada más.
y te sientes enjaulado
en tus cincuenta y tres metros cuadrados.
Te vuelves un animal desesperado
al que le cuesta cada vez más respirar
cuando recorres el pasillo.
El aspecto de tu vida te deprime.
Los pomos de las puertas,
las persianas, los enchufes.
No soportas los muebles viejos, ni los nuevos.
No te acostumbrarás a esta casa nunca.
Porque no es tu casa.
Tú no tienes.
Tu triste vida está en tu mesa,
con los pedazos de tu corazón,
Tu mente, tus deseos.
Todo se coloca en posición
para empezar de nuevo.
Y otra casa, y otros sueños.
El nudo de tu estómago está ahí,
con tus recuerdos y su pena.
Y te ríes, porque no lo entiendes.
Cenizas a las cenizas.
Nada más.
viernes, 13 de agosto de 2010
domingo, 11 de julio de 2010
Der Wanderer
Camino.
Y lo hago con cierto hartazgo.
Los pies se suceden en cierta
armonía mística, que francamente
me importa un carajo.
Camino.
Pero no camino de una forma
schubertiana, sino que más bien
me arrastra la pereza de la vida.
Caminas.
y no te queda más remedio que andar
pensando en los destinos.
Y cuando te hartas de esperar,
caminas.
Y lo hago con cierto hartazgo.
Los pies se suceden en cierta
armonía mística, que francamente
me importa un carajo.
Camino.
Pero no camino de una forma
schubertiana, sino que más bien
me arrastra la pereza de la vida.
Caminas.
y no te queda más remedio que andar
pensando en los destinos.
Y cuando te hartas de esperar,
caminas.
sábado, 3 de julio de 2010
El Extranjero III
Escupiendo en el lavabo
mientras las manos
se remojan en el agua,
intentando evitar los adjetivos
te miras en el espejo, y
te arreglas un poco el pelo.
De fondo suena Ligeti, porque
te gusta hacerte el entendido
y de paso joder a los vecinos.
Un plato aceitoso, (lo siento
por el adjetivo) y en él,
se ahoga un tenedor.
Maldito existencialismo.
mientras las manos
se remojan en el agua,
intentando evitar los adjetivos
te miras en el espejo, y
te arreglas un poco el pelo.
De fondo suena Ligeti, porque
te gusta hacerte el entendido
y de paso joder a los vecinos.
Un plato aceitoso, (lo siento
por el adjetivo) y en él,
se ahoga un tenedor.
Maldito existencialismo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)